Naturaleza

El primer otoño

Al provenir de una isla caribeña de clima tropical solo conozco dos estaciones: primavera y verano. Nunca he visto la nieve de invierno en persona y jamás he presenciado los colores con que se visten los arboles en la época de otoño. Este último sin embargo cambió cuando el 23 de noviembre del año pasado caminé en el Parque del Oeste de Madrid.

Allí pude apreciar el encanto de otoño y de su belleza melancólica. Caminar entre los árboles que parecen cambiar de abrigo, sentir el viento fresco y ver las hojas caer con cada brisa que se mueve entre las ramas produce una sensación de paz que invita a la contemplación.

No pude evitar pensar en lo ineludible que son los cambios, en las diferentes experiencias que vive cada individuo al pasar por un proceso de transformación y en lo frágil y fugaz que puede llegar a ser la vida.

Así como los arboles exhiben diferente color al marchitar sus hojas, así mismo revelamos nuestro interior al pasar por una experiencia de cambio. Dejamos caer nuestras hojas y nos enfrentamos desnudos al crudo frío de invierno, no es un proceso fácil pero si terminamos victoriosos, si sobrevivimos a la desesperación e incertidumbre, ganaremos un nuevo follaje que cubra y proteja nuestras heridas. Seremos más fuertes, más sabios y sabremos que si sobrevivimos este invierno, sobreviviremos el siguiente.

Anuncios
Estándar

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s